Cuando algo se raya, gana quien tiene el registro. El acta deja constancia del estado de cada bulto antes de subirlo, con foto, nota y sello de hora.
Cotizar por teléfono es cotizar a ciegas. El inventario con foto deja ver lo que realmente hay que mover — y los accesos — antes de mandar la cuadrilla.
Demostración con datos ficticios. Fechas, folios, nombres y domicilios son de muestra.
Este documento se genera en el momento de la carga, frente al cliente, y queda con la misma hora en las dos partes.
Cada bulto se registra con estado y hora exacta.
El sistema no fija el precio. Levanta el inventario y los accesos para que usted cotice sobre lo que hay, no sobre lo que le dijeron por teléfono.
Se levanta desde el celular, en la visita o por el propio cliente.
Marca los accesos difíciles en cada pieza.
Hasta aquí la muestra. Lo que sigue ya corre con tus mudanzas.